La mascarada de la Obisparra renace en Pobladura de Aliste, en La Opinión de Zamora, 16/08/2026
La mascarada de la Obisparra renace en Pobladura y recupera la esencia de Aliste
La tradicional mascarada olvida los fríos de diciembre y se acomoda a los calores de agosto
Aires de Aliste obró el milagro trasladar la mascarada de San Esteban Protomédico a la Virgen de la Asunción en 2001
En una celebración históricamente representada por sólo por mozos, el secreto estuvo en facilitar la entrada a las mujeres y casados
GALERÍA| La Obisparra revive en Pobladura de Aliste
GALERÍA| La Obisparra revive en Pobladura de Aliste / M. S.
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Pobladura de Aliste ha vivivo este 15 de agosto el día grande de sus fiestas patronales en honor a Nuestra Señora la Virgen de la Asunción con la representación en su esencia más pura de “La Obisparra” una mascarada de invierno propia del frío, allá por San Esteban Protomédico, a la que el éxodo y despoblación rural galopante que sufre el medio rural alistan obligó a buscar realojo coincidiendo con los calores del 15 de agosto “para poder dar continuidad a una herencia ancestral”.
La Asociación Cultural “Aires de Aliste”, presidida por Javier Silva Lorenzo, es el alma de una celebración que sigue viva también gracias a la involucración de los niños, jóvenes y mayores: “La Obisparra no es solo una mascarada ancestral, es símbolo vivo de nuestra identidad, una tradición que ha unido, une y unirá generaciones y que da voz, color, calor y movimiento al alma de nuestro querido y acogedor pueblo, cuyas calles se llenan de personajes únicos, de historia, de raíces y de orgullo, porque mantener viva esta tradición es también reafirmar quienes somos”.
Llegados los años ochenta comenzó a celebrase solo intermitente mente jugando con la crónica de una muerte anunciada cuya triste meta era un grave peligro de extinción. Dos décadas al borde del precipicio del olvido hasta que la historia daba un giro de 180 grados cuando el 15 de agosto de 2001 iniciaba su andadura veraniega, una mascarada típica de varones (mozos) que no sólo daba entrada a las mujeres sino también a los niños, adolescentes y casados.
Indumentaria y enseres
La recuperación de la indumentaria y enseres ha sido un proceso constante a lo largos de los últimos años, en este último con ayuda del Patronato de Turismo de la Diputación de Zamora. Una labor silenciosa y quizás tan desconocida como poco valorada que es sin embargo está siendo la piedra angular para que personajes y rituales haya podido renacer durante ya 25 años seguidos.
La Obisparra volvía a cobrar vida en Pobladura de Aliste con la participaron alrededor de 30 personas, de ellas unas 15 representando a diferentes personajes (bueyes, gañan, arador, ciego, molacillo, filandorra, soldado, gaitero, tamborilero y bailadores) y otras tantas recuperando y rememorando oficios de antes como las hilanderas y pastores, con la Asistencia del director de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León José Ramón Sola.
El entorno de la Sierra de la Culebra y del río Aliste vibró con la mascarada de “La Obisparra” de Pobladura de Aliste” como un buen claro exponente de un Bien de Interés Cultural Inmaterial con sus rituales mágicos, profanos, sociales, folclóricos y costumbristas, una multifacética comedia callejera obligada a adaptarse a los tiempos para poder sobrevivir.
Recuperar la tradición
Aliste, tierra de yuntas y acarreos, de faceras y concejos, es una comarca ejemplar a la hora de aunar esfuerzos para no perder la esperanza y en muchos casos las asociaciones culturales se han convertido por méritos propios en el alma, corazón y vida de nuestros pueblos.
Una tarde otoñal del 9 de noviembre de 1999 un grupo de entusiastas de Pobladura de Aliste se juntaron en una cocina hogareña, al calor de la lumbre, enfrascados ellos en buscar la manera de recuperar, preservar y perpetuar aquellos aconteceres y tradiciones heredadas de su padres y abuelos que, azotados por el drama de la despoblación rural galopante, habían comenzado a languidecer camino del olvido y de la extinción.
Día 28 de enero del año 2000: esa fue la histórica fecha en que echaba a andar inmersa en un mar de ilusiones y esperanzas la Asociación Cultural “Aires de Aliste” de Pobladura. Una mujer, Manuela Manjón fue su primera presidenta arropada por unos hombres y mujeres, niños, jóvenes y mayores, listos para poner fin al desatino de la inminente pérdida de identidad.
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Pobladura tenía entre sus tradiciones en peligro a la “Obisparra” celebración propia del 26 de diciembre coincidiendo con la festividad de San Esteban Protomártir. El éxodo rural de los más jóvenes fue condenándola al olvido hasta que en 2001 “Aires de Aliste” lograba recuperarla trasladándola a la época estival: más concretamente al 15 de agosto, coincidiendo con las fiestas patronales de la Virgen de la Asunción donde ha encontrado su sitio.
